AUNAP y el futuro de la pesca artesanal en Colombia
Por: Héleonor Pérez Márquez
Paula Morales Soto, politóloga y actual secretaria general de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), compartió en entrevista una visión amplia sobre los avances, retos y transformaciones del sector pesquero colombiano. Su formación especialista y magíster en Gobierno y Gestión Pública Territorial respalda el trabajo que lidera en una entidad que atiende a dos públicos fundamentales: los pescadores y los acuicultores del país.
La misión de la AUNAP consiste en ejecutar las políticas públicas que rigen la pesca y la acuicultura a nivel nacional. Según Morales, el trabajo diario se orienta a dignificar la vida de las comunidades pesqueras, históricamente vulneradas. Con ese propósito, la entidad mantiene una relación cercana con los pescadores y desarrolla ferias regionales simultáneas que permiten visibilizar su labor y fortalecer el vínculo institucional en distintas regiones del país.
Hoy se observa un avance significativo tanto en la pesca artesanal e industrial como en el crecimiento de la acuicultura, procesos monitoreados por el servicio estadístico pesquero SEPEC, desarrollado en convenio con la Universidad de Cartagena. A pesar de estos avances, el sector enfrenta desafíos importantes. Uno de ellos es el relevo generacional: muchos jóvenes optan por otros caminos educativos y laborales, lo que pone en riesgo la continuidad de la pesca artesanal. Sin embargo, también se evidencia el regreso de mujeres y jóvenes que reconocen el valor ancestral de esta actividad y su relevancia para la soberanía alimentaria.
A esta situación se suma el impacto del cambio climático y la disminución de especies, problemáticas que han impulsado programas de repoblamiento en distintas cuencas hidrográficas del país. Frente a este panorama, la AUNAP desarrolla programas diferenciados para mujeres rurales y jóvenes pescadores, con convocatorias anuales que buscan ampliar las oportunidades y dinamizar el sector. Además, la pesca artesanal vive una transformación marcada por la innovación: productos derivados del pescado, como hamburguesas o butifarras, muestran la capacidad de adaptación y creatividad de las comunidades.
El propósito central, afirma Morales, es integrar a las nuevas generaciones en todos los eslabones de la cadena productiva y transmitirles el valor social, cultural y alimentario que representa la pesca para Colombia.