Memoria viva de la pesca en Salgar

Por: Héleonor Pérez Márquez

El mar lo ha visto crecer, trabajar y envejecer. Esteban Cecilio Figueroa Ortega conoce cada corriente, cada silencio y cada transformación de la pesca en Salgar. Aunque hoy su labor es más de supervisión en la caseta revisando cuentas, limpiando y salando pescado su historia está entretejida con décadas de faenas, aprendizaje y comunidad.

Aprendió el oficio de su padre cuando apenas era un niño y, desde entonces, la pesca se convirtió en su escuela paralela. Mientras estudiaba, recorría largas distancias en burro hasta Sabanilla y regresaba al mar para lanzar la atarraya, remendar redes o preparar el chinchorro. Aquella infancia dura pero formativa lo llevó a convertirse en uno de los fundadores de Puerto Mocho, junto con su familia y un grupo de pescadores apodados los mochos, marcados por las lesiones propias del oficio.

Durante años, la pesca era autosuficiente: fabricaban sus propias atarrayas con nylon, construían lanchas de madera y reparaban cualquier avería. También abundaban las especies róbalo, sierra, lebranche y las jornadas terminaban con ganancias repartidas de manera transparente entre todos.

Pero Esteban ha sido testigo del declive. La contaminación, los cambios ambientales y proyectos externos como el tendido de cables submarinos han reducido la pesca a una actividad poco rentable. “Antes se cogía más; ahora muchas veces no se coge nada”, dice con la serenidad de quien conoce el mar en todas sus facetas. Tal panorama ha alejado a los jóvenes, incluidos sus propios hijos y nietos, quienes hoy prefieren trabajos en transporte, confección, vigilancia o enseñanza.

Su rol como presidente de los pescadores de Salgar y de la cooperativa ASOCATUR ha sido fundamental para sostener la actividad. Ha gestionado lanchas, motores, mantas, neveras y recursos ante la alcaldía, la gobernación y entidades como la UNAB. Sin embargo, también ha enfrentado desorganización y desconfianza dentro de la misma comunidad que busca proteger.

En lo personal, ha cargado con caídas que dejaron secuelas físicas y lo obligaron a retirarse del mar. Hoy se cuida de la hipertensión, asiste a la casa de la tercera edad y sigue siendo una figura clave en la caseta y el kiosco. Aun así, habla del futuro de la pesca con realismo: no desaparecerá, pero ya no es sostenible como antes. Por eso aconseja a los jóvenes buscar otros rumbos.

La historia de Esteban es la historia de Salgar: persistente, marcada por la tradición y golpeada por los cambios. Un testimonio vivo de una comunidad que lucha por no perder su identidad frente al mar que la formó.

https://ridum.umanizales.edu.co/items/b89b02b9-e1c9-4a8c-bff5-df4b785a6418
https://aunap.gov.co/documentos/OGCI/ESTADO-DE-PRINCIPALES-RECURSOS-PESQUEROS-EN-COLOMBIA-2014-version-digital.pdf

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Get a Quote

Looking for the best rates on your car loan? Outgrid has you covered! Our seamless quote process makes it easier than ever to secure the financing you need for your dream car.