La vida entre mareas y madrugadas en Las Flores

Por: Héleonor Pérez Márquez

A sus 38 años, Luis Enrique Fernández Cárdenas es más que un comerciante de pescado: es un rostro reconocido en el barrio Las Flores, un líder comunitario y un hombre que construyó su vida alrededor del mar sin haberlo planeado. Nació en El Carmen de Bolívar, pero una visita casual a su ciudad actual cambió su destino. Llegó hace dos décadas y, desde entonces, las aguas de la zona costera marcaron su rutina y su historia. Hoy es padre de tres hijos y vicepresidente de una asociación local.

Su entrada al negocio del pescado fue tan accidental como decisiva. Hace diecinueve años, una señora le pidió ayuda para arreglar unos pescados. Él no sabía nada del oficio, pero aceptó. Aquella tarde improvisada terminó siendo el inicio de una carrera que lo ha sostenido desde entonces. “De ahí arranqué”, recuerda.

Actualmente trabaja con producto que llega tanto de lanchas propias, como de compras a otras ciudades como Santa Marta, Cartagena y Lomito Arena. Una mujer de confianza es quien transporta el pescado desde estos puntos, garantizando la variedad que caracteriza su puesto.

En su venta abundan especies como jurel, robalo, chivo, sábalo, carito y sierra, además de mariscos. Las jornadas dependen del mar: si las lanchas llegan de madrugada, Luis Enrique empieza a trabajar a las dos de la mañana para recibir el producto fresco y desde las tres ya está vendiendo al por mayor. En un día “normal”, su horario va de seis de la mañana a seis de la tarde, aunque la dinámica puede variar según la llegada del pescado.

En Las Flores, explica, casi todos los negocios tienen sus propias lanchas, lo que permite una cadena de abastecimiento directa y constante. Con el paso del tiempo ha visto crecer el número de puestos y con ello la competencia, pero no lo considera un problema: “La competencia no es mala”, dice. Lo que sí ha afectado las ventas es la entrada creciente de producto importado, que baja la demanda del pescado local.

Pese a los retos del mercado, Luis Enrique se mantiene firme. Habla del barrio Las Flores con orgullo, al que describe como “lo máximo”, muy por encima de otros lugares donde ha vivido. Allí no solo trabaja: también participa activamente como vicepresidente de una asociación comunitaria, un rol que lo posiciona según el punto de vista de muchos vecinos como un líder natural.

Entre madrugadas, redes y comunidades, Luis Enrique ha tejido una vida marcada por el esfuerzo y la constancia. Un retrato de Las Flores hecho oficio: resistente, trabajador y profundamente ligado al mar.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Get a Quote

Looking for the best rates on your car loan? Outgrid has you covered! Our seamless quote process makes it easier than ever to secure the financing you need for your dream car.