Somos un grupo de comunicadores que decidió mirar el Atlántico desde sus orillas, donde el agua marca el ritmo de la vida y la memoria. Nos mueve contar estas historias porque en ellas se refleja un oficio que resiste, una cultura que persiste y unas voces que, aunque a veces pasan desapercibidas, sostienen buena parte del territorio.
Narrar el agua es narrar a la gente que la trabaja, la habita y la entiende mejor que nadie. Por eso estamos aquí.